El proyecto "UNILab 4.0: Smart Energy para Escuelas del Futuro" consiste en el despliegue de una red de nodos autónomos equipados con sensores para aplicaciones tanto en interiores (temperatura, humedad, calidad del aire, ocupación, nivel de luminosidad) como en exteriores (humedad, parámetros del suelo, estación meteorológica).
Cada nodo se comunica de forma inalámbrica mediante tecnología LoRa, conectándose a una Gateway y generando una red LoRaWAN, la cual será autónoma y alimentada mediante energía fotovoltaica, permitiendo su funcionamiento en zonas remotas con cobertura de largo alcance (hasta decenas de kilómetros en campo abierto).
La información de los sensores será enviada a la nube para su visualización en tiempo real a través de gráficos, permitiendo la evaluación de las condiciones de las aulas y del entorno. Además, se podrá acceder directamente a un autómata (PLC) para la gestión avanzada de datos y cada nodo contará con salidas de actuadores, controlando dispositivos como válvulas, luces o motores.
Se ha incorporado de forma transversal la perspectiva de género en todo el proyecto. El equipo está liderado por mujeres referentes en el ámbito tecnológico (María Dolores Lara, Ana Martínez y Celia Hidalgo), y se han previsto acciones específicas para reducir la brecha de género en ciclos STEAM, como sesiones dirigidas a alumnas de ESO, mentorías técnicas y difusión de referentes femeninos.
Además, el lenguaje del proyecto ha sido revisado para garantizar su neutralidad y ausencia de sesgos. Se fomentará que las tareas técnicas no se asignen por estereotipos de género y se integrarán dinámicas que promuevan la participación equitativa. Algunos profesores implicados cuentan con formación mínima de 30 h en igualdad (Profesiones sin límites, Ed.1 del CRFP), conforme a los requisitos del baremo.
Para que los varones participen en sectores más feminizados se ha decidido asignar a ellos la instalación y programación de nodos IoT en espacios gestionados por la Fundación Asla, con el objetivo de que experimenten cómo la tecnología mejora la calidad de vida en contextos sociales, tradicionalmente ligados al trabajo femenino.
El proyecto integra tecnologías propias de la Industria 4.0 —como sensores IoT, redes LoRa y plataformas en la nube— para monitorizar datos energéticos y ambientales. Esta infraestructura permite una gestión eficiente y sostenible de los recursos, en línea con los principios de la economía circular.
Su diseño modular y escalable facilita su implantación fuera del entorno educativo, siendo aplicable a sectores como la industria, el comercio o la administración pública, lo que refuerza su valor como solución transferible.
El alumnado participa activamente en todas las fases del proyecto: diseño, instalación, programación y análisis de datos. Este enfoque favorece el desarrollo de competencias en STEAM, mediante el trabajo práctico sobre problemas reales.
El proyecto impulsa el emprendimiento al permitir al alumnado desarrollar soluciones tecnológicas aplicables a sectores reales. Además, les proporciona competencias clave para su inserción laboral, como el trabajo por proyectos, el uso de tecnologías avanzadas, el conocimiento avanzado sobre redes LoraWan y la resolución de problemas técnicos.
Permite al alumnado desarrollar habilidades técnicas en tecnologías como IoT, PLC y redes LoRa, alineadas con los currículos de los ciclos formativos.
Promoción de prácticas sostenibles, integración de la perspectiva de género y colaboración con universidades y entidades sociales.
A través de la monitorización de consumos energéticos, se promueve la eficiencia energética con sistema escalable y gateway.
Desarrolla soluciones tecnológicas innovadoras, como la red LoRa y la integración con la nube, aplicables en el ámbito educativo y sectores externos.
Promoción de prácticas sostenibles y colaboración con universidades, centros educativos y entidades sociales.
La recogida y visualización de datos en tiempo real permite identificar y corregir hábitos de consumo energético, promoviendo la sostenibilidad.
Sensibiliza a la comunidad educativa sobre el impacto ambiental del consumo energético, fomentando prácticas sostenibles.
Colaboración con universidades, centros educativos y entidades sociales para lograr objetivos comunes.
El inicio del proyecto se justifica por la necesidad de integrar soluciones tecnológicas de vanguardia en el ámbito educativo que tengan aplicabilidad en ámbitos reales, proporcionando a los estudiantes herramientas y conocimientos actuales que les preparen para el futuro profesional.
El proyecto empleará metodologías activas, basadas en el aprendizaje basado en proyectos (ABP) y el aprendizaje colaborativo incluso intercentros (Laboral-Don Bosco), donde los estudiantes estarán involucrados en todas las fases del proyecto, desde el diseño hasta la implementación y análisis.
Se fomentará la resolución de problemas reales, integrando diversas disciplinas (STEAM), y se dará prioridad al trabajo en equipo, la creatividad y la innovación. Además, la metodología de Aprendizaje-Servicio (colaboración con Fundación Asla) contribuirá al desarrollo de habilidades sociales y técnicas, impactando positivamente en la comunidad.